Tu hijo de 12 a 18 años puede volver a decir lo que piensa sin miedo a nadie.

En 8 semanas trabajamos dos metas de conducta concretas, con acompañamiento hasta lograrlas.

Evaluaremos tu situación y si este proceso es adecuado para tu familia.

¿Esto resuena contigo?

Se guarda lo que piensa.

Tiene ideas, pero prefiere quedarse callado en clase o frente a otras personas por miedo a equivocarse o ser juzgado.

Cada vez cuesta más conversar con él.

Le preguntas cómo estuvo su día, qué le preocupa o qué quiere hacer, y recibes un «bien», «no sé» o simplemente silencio.

Se frustra y deja de intentarlo.

Cuando algo no le sale como esperaba, se desanima, abandona o evita nuevos retos por miedo a fallar.

Necesita que estés detrás de él para todo.

Para cumplir sus responsabilidades, tomar decisiones o terminar lo que empieza. Te preocupa que todavía dependa tanto de ti.

EL FUTURO QUE DESEAS PARA TU HIJO EMPIEZA CON LAS HABILIDADES QUE DESARROLLA HOY